Berlín, una ciudad que sorprende

brandenburg-gate-275437_960_720

La capital de la República Federal de Alemania desprende historia por todas y cada una de sus calles, edificios y monumentos. Aunque es conocida la faceta de constante cambio y remodelación de esta ciudad, hay que destacar la valiosa inversión que se está realizando en la ciudad para la mejora de muchos de sus edificios emblemáticos en los últimos años.
Berlín es una de esas ciudades que deja huella, en cada rincón puedes revivir historias que harán que te resulte imposible no trasladarte a un tiempo pasado. Hoy os queremos contar algunas curiosidades de los lugares más importantes de esta ciudad:

Puerta de Brandenburgo y la Plaza de París

  • Para que la Puerta de Brandenburgo no pasara a un segundo plano, solo se permitió durante su reconstrucción, edificios con fachadas sobrias y nada llamativas en la Plaza de París.
  • A escasos metros de la Puerta de Brandenburgo se encuentra el lujoso Hotel Adlon, donde Michael Jackson exhibió peligrosamente a su hijo por una de las ventanas.
  • Durante la división de Berlín, la Puerta de Brandeburgo se quedó situada en la “franja de la muerte”.

El Muro de Berlín

  • Se trataba de un doble muro con 45 km de longitud y más de 4 metros de altura. La distancia que separaba ambos muros era conocida como la “franja de la muerte”.
  • Al contrario de lo que mucha gente piensa, la lucha de muchos berlineses era por estar dentro del muro y no en la parte exterior liderada por la RDA.
  • En la actualidad, una doble línea de adoquines en el suelo de la ciudad recuerda la separación que en su día existió entre el Berlín Este y el Berlín Oeste.
  • Ampelmännchen o el “hombrecito del semáforo” fue una iniciativa de la RDA que se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad. Te será más fácil localizar estos hombrecitos en los semáforos de la antigua parte soviética.

muro-de-berlin

Segunda Guerra Mundial

  • El mármol rojo presente en algunas facultades de la Universidad de Berlín y en una de las paradas del metro del centro de la ciudad pertenecía a la Cancillería del Reich. El régimen soviético utilizó todos los restos posibles del Palacio de Hitler tras su derrota.
  • En el Barrio de Baviera, en el que vivió Albert Einstein, se instalaron por sus calles, a modo de recordatorio, carteles en los que se pueden leer algunas de las absurdas normas que los Nazis crearon en contra de los judíos.
  • Si vas andando por la calle, te llamará la atención unas pequeñas placas conmemorativas situadas en el suelo junto a la entrada de algunas casas. En ellas se puede leer un nombre de una persona junto a su fecha o año de nacimiento, la fecha en la fue trasladada a un campo de concentración y su posterior desenlace.
  • La primera toma de contacto de Hitler con el Partido Obrero Alemán, que posteriormente lideraría, fue gracias a una misión que le fue encomendada como espía para investigar a este grupo político.

Bien es cierto que Berlín, como otras muchas ciudades europeas, perdió durante la guerra un importante valor patrimonial y artístico, sin embargo mantiene una esencia especial que la convierte en una ciudad única, con gran carga histórica y con un carácter cosmopolita, dinámico y moderno.

Deja un comentario